Perro en el coche en EE. UU.: la ley estado por estado

¿Viajas por Europa? Nuestras normas país por país están en Viajar con perro por Europa. Este artículo trata el derecho estadounidense.
Respuesta corta: tres estados de EE. UU. tienen una ley que regula expresamente la sujeción de animales en un vehículo en marcha, otros ocho pueden multarte por conducir con el perro en el regazo, y un grupo más amplio puede sancionar a un perro suelto por conducción distraída o por maltrato animal. Ningún estado exige un asiento de coche para perro sometido a crash test.
Estados con una ley específica de sujeción de animales
Nueva Jersey
El más estricto del país. Los animales deben viajar en transportín o ir sujetos con cinturón o arnés. Las sanciones van de 250 a 1.000 dólares por infracción, y un agente puede además derivar el caso a la ley estatal de maltrato animal.
Hawái
Hawái prohíbe llevar un animal en el regazo o dejarlo en la zona inmediata del conductor cuando estorba el control del vehículo. Las multas son moderadas, unos 97 dólares por llevarlo en el regazo y 57 por llevarlo suelto, pero es una infracción sancionable por sí misma.
Rhode Island
El animal debe estar bajo el control físico de una persona distinta del conductor, o sujeto mediante transportín, arnés o cinturón. Las multas llegan hasta unos 200 dólares.
Estados que multan por llevar al perro en el regazo
Estas ocho jurisdicciones no tienen una norma propia, pero tratan al perro en el regazo como conducción distraída:
Arizona, Connecticut, Iowa, Maine, Massachusetts, Carolina del Sur, Wisconsin y Washington D. C.
En la práctica, un agente que vea un terrier sobre tu volante tiene motivo para pararte.
Estados que aplican la conducción distraída o el maltrato animal
Un grupo más amplio, que incluye Alabama, Misisipi, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia y Washington, no tiene una norma específica para animales, pero puede aplicar la legislación existente sobre conducción distraída o maltrato cuando un animal suelto contribuye a una conducción insegura. El estado de Washington trata al animal sin sujetar como infracción secundaria: por sí sola no es motivo para pararte, pero puede sumarse a otra sanción.
Las cajas abiertas de pick-up son caso aparte
Siete estados prohíben transportar un animal sin sujetar en la caja abierta de una pick-up: Connecticut, Maine, Massachusetts, Minnesota, Nuevo Hampshire, Oregón y Washington. Varios más exigen una atadura o una cubierta.
Lo que ninguna ley cubre, y por qué la gente compra igual
La mayoría de quienes compran un asiento de coche para perro no temen la multa. Les preocupan las otras tres cosas:
- La distracción. Un perro que va y viene entre los asientos distrae tanto como un móvil. Dale un sitio fijo y el problema desaparece.
- La cuestión del seguro. Las aseguradoras no tienen una exclusión general por animal suelto, pero si consta que un animal sin sujetar contribuyó a un accidente, puede alegarse en una disputa de responsabilidad. Pregunta a tu aseguradora si te preocupa.
- El perro. Abajo, en el hueco de los pies, sin vistas y sin nada donde apoyarse, es justo la situación que produce gimoteos, nerviosismo, babeo y mareo.
Qué significa «sujeto» en estas leyes
Conviene ser preciso, porque buena parte del marketing no lo es.
Todas las normas citadas se cumplen con un transportín, una jaula, un arnés unido al cinturón o una rejilla separadora. Ninguna exige un crash test ni cita a un organismo de certificación. En Estados Unidos no existe una norma federal de seguridad para sistemas de retención de perros, nada equivalente a la FMVSS 213 de las sillas infantiles. El único crash test independiente que existe es voluntario y lo realiza la organización sin ánimo de lucro Center for Pet Safety.
Así que cuando una ficha de producto te diga que un asiento está «crash tested» o que es «el más seguro del mercado», pregunta qué organismo lo probó, a qué velocidad, con qué peso de maniquí y si el informe está publicado. Si esas respuestas no están en la página, considéralo marketing.
Sobre nuestro propio producto somos igual de directos. Nuestros asientos de coche para perro son asientos de confort y de sujeción. No son sistemas de retención sometidos a crash test y no decimos lo contrario. Mantienen a tu perro en un sitio fijo, a la altura de la ventanilla, lejos de la tapicería y de los asientos delanteros. Para cumplir la obligación legal en Nueva Jersey, Hawái o Rhode Island, engancha el arnés de tu perro a la correa de seguridad interior, nunca su collar: es exactamente el montaje de arnés que describen esas normas.
Una lista práctica antes de un viaje
- Consulta las normas de cada estado que vayas a atravesar, no solo el tuyo. Las leyes cambian: compruébalo en la web del DMV o de la policía de carreteras del estado antes de un viaje largo.
- Usa arnés, nunca collar, para cualquier sujeción. El collar concentra la fuerza en el cuello.
- Lleva al perro en la banqueta trasera. Los airbags del acompañante se despliegan con una fuerza peligrosa para un animal.
- No dejes nunca a un perro en un coche aparcado con calor, sujeto o no.
- Haz dos o tres trayectos cortos antes de uno largo, para que el asiento le resulte familiar.
Si estás eligiendo, empieza por la talla y no por las funciones: Small y Medium para perros de hasta unos 16 kg, Large y Extra Large para perros mayores o dos perros que viajan juntos. Nuestra guía de tallas explica las medidas.
Este artículo ofrece información general sobre el derecho de circulación estadounidense y no es asesoramiento jurídico. Las normas y las sanciones cambian: confirma la regla vigente con la autoridad competente antes de viajar.