Viajar con perro por Europa: las normas país por país
Cruzar Europa en coche con tu perro es sencillo en cuanto sabes dos cosas: los papeles que necesitas para pasar una frontera, y que cada país tiene su propia norma sobre cómo debe viajar el perro dentro del coche. Aquí tienes las dos, en lenguaje claro.
Los papeles
Dentro de la Unión Europea, un perro que viaja con su dueño necesita tres cosas: microchip, vacuna antirrábica válida (puesta después del microchip y al menos 21 días antes del viaje) y pasaporte europeo para animales de compañía expedido por un veterinario habilitado. Ese pasaporte te cubre en todos los países de la UE, además de Noruega, Suiza e Islandia.
Si vienes de fuera de la UE, como el Reino Unido desde el Brexit, el pasaporte se sustituye por un certificado sanitario europeo (Animal Health Certificate), expedido dentro de los 10 días previos a la entrada y válido cuatro meses para el resto del viaje. Finlandia, Irlanda, Malta y Noruega exigen además un tratamiento contra la equinococosis administrado entre 24 y 120 horas antes de la llegada. Las normas cambian: confírmalo con un veterinario oficial antes de reservar.
Cómo debe viajar el perro, país por país
Aquí es donde la gente se lleva sorpresas. No existe una norma europea única.
- España: ningún artículo nombra un dispositivo concreto, pero el conductor debe conservar plena libertad de movimientos, y la DGT recomienda arnés, transportín o asiento específico. Los agentes sí multan por llevar al perro en el regazo o suelto delante.
- Alemania: los animales se consideran legalmente carga. El Straßenverkehrsordnung exige que vayan asegurados de forma que no puedan moverse ni distraer al conductor. Un perro sin sujetar suele costar entre 35 y 75 euros de multa, más si genera peligro.
- Italia: el artículo 169 del Codice della Strada permite un animal suelto en el habitáculo. A partir de dos, deben viajar en transportín o detrás de una red o una rejilla separadora. Las multas arrancan sobre los 87 euros y pueden llevar puntos.
- Portugal: el Código da Estrada exige que los animales se transporten de forma que no estorben la conducción ni la visibilidad.
- Bélgica y Países Bajos: sin artículo específico para perros, pero ambos aplican la norma general de que nada en el vehículo puede estorbar al conductor. La policía puede multar por un perro suelto, y lo hace.
- Francia: el Code de la route exige que el conductor pueda maniobrar con comodidad y sin demora. Un perro en el asiento delantero o en el regazo es la multa clásica.
Conclusión práctica: una sujeción que cumpla en Alemania e Italia cumple en todos los demás. Si vas a cruzar varias fronteras, ajústate al país más estricto de tu ruta.
Qué significa esto en la práctica
Un asiento de coche para perro bien sujeto en la banqueta trasera, con el perro enganchado a la correa de seguridad integrada, cumple en todos los países citados y es bastante más cómodo que un transportín en un viaje largo. Elige por peso: hasta 7 kg el asiento para perro pequeño, de 7 a 16 kg la talla mediana, de 16 a 23 kg el asiento para perro grande, más de 23 kg o para dos perros el XL. Dos perros en un coche es exactamente el caso que regula Italia: el XL, con sus dos puntos de enganche, es la respuesta sencilla.
Comodidad en trayectos largos
Un viaje europeo son muchos kilómetros de autopista. Para cada dos o tres horas, ofrece agua en cada parada, dale una comida ligera tres horas antes de salir, y eleva al perro lo suficiente para que vea por la ventanilla, lo que reduce el mareo. Nuestra lista para viajes por carretera cubre el resto, y la guía sobre el mareo ayuda si a tu perro le cuestan los trayectos largos.
Antes de salir
Pide cita en el veterinario con tiempo: el plazo de la vacuna antirrábica es lo que más gente pilla desprevenida. Después comprueba los requisitos de entrada vigentes de tu destino en su web oficial, porque las condiciones para viajar con animales cambian. Todo lo anterior es una orientación, no asesoramiento jurídico.